Las negociaciones secretas entre EE.UU. e Irán mientras caen las bombas

Analistas consideran que ninguna de las dos partes está preparada para una guerra a gran escala y que la vía diplomática sigue siendo la opción más probable.

Pese a la nueva escalada y al reciente intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán, Washington parece seguir intentando encontrar una salida diplomática a la crisis.

Expertos consideran que ninguna de las dos partes está preparada para reanudar una guerra a gran escala, por lo que las negociaciones continúan siendo la opción más viable.

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Negociaciones en medio del conflicto

Este jueves, Reuters reportó, citando a un funcionario estadounidense, que "las conversaciones técnicas continúan" a pesar de los recientes bombardeos.

El propio Donald Trump confirmó indirectamente esa información este viernes. 

"La República Islámica de Irán nos ha pedido que continuemos con las 'negociaciones'. Hemos aceptado hacerlo, pero EE.UU. les ha comunicado, de manera inequívoca, que el alto el fuego ha terminado", escribió en Truth Social.

En la víspera, el mandatario afirmó que fue contactado telefónicamente por la contraparte iraní y que se le expresó el deseo de las autoridades del país persa de alcanzar un acuerdo rápidamente. "Llamaron hace poco; tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo. Simplemente no sé si merecen llegar a un acuerdo. No sé si van a cumplirlo. Ese es el problema", declaró a los periodistas.

¿Es posible una solución diplomática?

En declaraciones a RT, Murad Sadygzade, presidente del Centro de Estudios de Oriente Medio de Moscú, sostuvo que ninguna de las partes está preparada para una reanudación del conflicto a gran escala.

"Las partes no darán el paso hacia una escalada profunda ni reanudarán abiertamente un conflicto de gran intensidad, porque ni Estados Unidos ni Irán están preparados para ello. Además, los iraníes, en términos generales, no desean una guerra y, por lo general, actúan como respuesta a las acciones de Estados Unidos", afirmó.

El analista considera que la Administración Trump tampoco está interesada en un nuevo cierre del estrecho de Ormuz, ya que ello provocaría un fuerte aumento de los precios del petróleo y de la inflación en el propio Estados Unidos.

Al mismo tiempo, estima que las posiciones de ambas partes siguen estando muy alejadas y que alcanzar un acuerdo requerirá mucho más de los 60 días que inicialmente se habían planteado.

"El riesgo de una gran guerra siempre existe, pero, en mi opinión, por ahora la situación sigue bajo control. Creo que las partes volverán pronto a la mesa de negociaciones", concluyó.