Soldados del Ejército de EE.UU. han denunciado la traición y negligencia de sus propios generales, quienes habrían ignorado advertencias de inteligencia antes de un ataque de represalia iraní contra una base militar estadounidense en Kuwait, informa The Washington Post citando a los afectados.
Un vehículo aéreo no tripulado impactó un centro de operaciones estadounidense en el puerto de Shuaiba el pasado 1 de marzo, apenas el segundo día de la guerra iniciada por Washington y Tel Aviv contra Teherán. El ataque dejó seis militares muertos y decenas de heridos.
Los sobrevivientes afirman que el general de brigada Clint Barnes y el general de división John Hinson, de la 103.ª Comandancia de Sostenimiento Expedicionaria del Ejército de EE.UU., ordenaron a las tropas dirigirse a dicho centro a pesar de evaluaciones de inteligencia que recomendaban evitar el sitio por su vulnerabilidad ante drones. Tras el impacto, los soldados salieron del edificio principal y se resguardaron en un búnker.
"No deberíamos haber salido corriendo de ese jodido edificio", declaró uno de los militares sobrevivientes al medio. Con voz temblorosa, relató cómo, una vez que se reabrieron las puertas de acero del búnker, intentó regresar al edificio para ayudar a sus compañeros, pero el general Barnes les ordenó a todos que permanecieran dentro. "No puedo quedarme ahí sin más, viendo cómo pasa esto", agregó la fuente. El suceso generó "sentimientos de traición y complejos de culpa" entre los afectados.
"Si no aprendemos de estos errores, si todos creemos la misma mentira, entonces le pasará a otra unidad más adelante", declaró el mayor Stephen Ramsbottom. Los soldados también criticaron fallos en la evacuación médica y presiones para abandonar los refugios.
El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) defendió las decisiones del liderazgo militar y la investigación interna no contempla acciones punitivas contra los generales. Las víctimas mortales fueron el mayor Cody A. Khork, el suboficial mayor Robert M. Marzan, el sargento mayor Noah L. Tietjens, la sargento mayor Nicole M. Amor, el sargento Declan J. Coady y el mayor Jeffrey R. O'Brien.


