En presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que su país destruirá la estratégica montaña Pickaxe, un importante emplazamiento nuclear iraní cercano a la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, en el centro del país persa.
"Vamos a destruir la montaña Pickaxe. Díganles a los iraníes que se preparen. No hay nada que puedan hacer al respecto", declaró el mandatario estadounidense durante una entrevista para el programa de radio de Hugh Hewitt.
En este sentido, detalló que EE.UU. tiene "muchos ojos puestos sobre ese lugar", y que la instalación subterránea es un "posible objetivo para un buen y enorme ataque directo a la puerta principal" de Irán.
"Estamos vigilando de cerca [la montaña]. No vemos ninguna actividad allí. No les está yendo bien con su programa nuclear. Cada vez que oímos hablar de ello, lo destruimos. Por eso no les gusta hablar del tema, pero probablemente atacaremos Pickaxe relativamente pronto", aseveró.
La montaña Pickaxe, ubicada cerca de la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, gravemente dañada, es un sitio fortificado que alberga dos complejos de túneles profundamente enterrados, los cuales, según expertos, están fuera del alcance de las bombas antibúnker más potentes del arsenal estadounidense.
- El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció la tarde del lunes el inicio de una serie de agresiones contra Irán, en medio de una nueva escalada militar.
- Horas antes, medios iraníes reportaron explosiones en varias ciudades del sur de la República Islámica. En represalia, las fuerzas del país atacaron con drones y misiles de crucero objetivos estadounidenses en la región.
- Donald Trump no cesa sus amenazas contra el país persa. La jornada anterior dijo que Washington no va a "tolerar" el cambio de opinión de Teherán y que seguirá adelante con los ataques. "Hemos destruido su Ejército. Les estamos dando muy duro", sostuvo. Irán, por su parte, reconoce que el acuerdo con EE.UU. ha entrado en "una fase crítica" e insiste en que su arsenal sigue siendo fuerte, mientras promete que no permitirá que Washington intervenga en la gestión del estrecho de Ormuz. Además, subraya que ante esta nueva escalada Teherán no está atacando, sino ejerciendo su derecho a la legítima defensa.


