El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) brindó detalles este martes de sus últimos golpes contra activos de EE.UU. en Baréin y Kuwait.
Así, de acuerdo con un comunicado publicado por el medio estatal iraní IRIB News, señalaron que la Armada y la Fuerza Aeroespacial de la CGRI lanzaron "ataques simultáneos con misiles y drones", destruyendo varias instalaciones de almacenamiento de armas y partes de buques y aeronaves enemigas en la base de Sheikh Isa, en Baréin.
Asimismo, atacaron "una plataforma de lanzamiento de drones MQ9 enemigos" en la base Ali Al-Salem, en Kuwait, "destruyendo o dañando varios drones".
El CGRI indicó que estos ataques fueron en respuesta a "las agresiones de esta tarde por parte del Ejército estadounidense", que atacó varias de las estaciones costeras de sus Fuerzas Armadas.
Las fuerzas iraníes advirtieron que las acciones de represalia y castigo continuarán "mientras persistan los crímenes de EE.UU.". "Y si estas incursiones se repiten, serán respondidas con medidas sorprendentes", enfatizaron.
Ni petróleo ni gas
Además, dejaron claro que mientras las "acciones malvadas" de EE.UU. sigan presentes en la región, "no se exportará ni una sola gota de petróleo o gas" desde allí.
"Estas agresiones no lograrán más que retrasar la reapertura del Estrecho de Ormuz", agregaron en su comunicado.
- El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció la tarde del lunes el inicio de una serie de agresiones contra Irán, en medio de una nueva escalada militar.
- Horas antes, medios iraníes reportaron explosiones en varias ciudades del sur de la República Islámica. En represalia, las fuerzas del país atacaron con drones y misiles de crucero objetivos estadounidenses en la región.
- Donald Trump no cesa sus amenazas contra el país persa. La jornada anterior dijo que Washington no va a "tolerar" el cambio de opinión de Teherán y que seguirá adelante con los ataques. "Hemos destruido su Ejército. Les estamos dando muy duro", sostuvo.
- Irán, por su parte, reconoce que el acuerdo con EE.UU. ha entrado en "una fase crítica" e insiste en que su arsenal sigue siendo fuerte, mientras promete que no permitirá que Washington intervenga en la gestión del estrecho de Ormuz. Además, subraya que ante esta nueva escalada Teherán no está atacando, sino ejerciendo su derecho a la legítima defensa.


