La emergencia del fenómeno climático El Niño en América Latina podría trastocar las economías de los países de la región que no disponen de amplias capacidades para gestionar las consecuencias que trae consigo el cambio en la distribución de las lluvias sobre la generación de electricidad y la producción de alimentos, se advierte en un informe elaborado por la consultora UBS citado por Bloomberg.
"El Niño no sólo hace que haga más calor o llueva más en todas partes. Cambia hacia dónde va el agua, afectando los cultivos, la electricidad proveniente de la energía hidroeléctrica, la pesca y, en ocasiones, incluso las carreteras y los edificios", se apunta en el trabajo, que está firmado por los analistas Alejo Czerwonko, Alberto Rojas y Laura Assis Iragorri.
Los especialistas llamaron a recordar que "históricamente, El Niño ha impulsado los precios de los alimentos, alimentando la inflación y complicando la tarea de los bancos centrales", si bien matizaron que la magnitud de la afectación dependerá de cuán intenso sea el fenómeno y de los sitios concretos que afecte.
Países con más riesgo
Para arribar a las conclusiones, se combinó información relativa a la exposición física de los países a El Niño y la capacidad macroeconómica de cada uno para acusar el golpe. Según sus resultados, el país más vulnerable es Colombia debido "a una posición fiscal débil, una inflación elevada y una exposición significativa a El Niño, particularmente a través de los precios de los alimentos y de la electricidad".
Le sigue Brasil, cuya economía exhibe vulnerabilidades macroeconómicas y luego Perú, que aunque expuesto a un riesgo climático elevado, dispone de una economía más sólida. Entretanto, en Venezuela son las sequías las que podrían comprometer la generación hidroeléctrica, que constituye la principal fuente de producción de energía.
De otra parte, aunque el estío puede impactar negativamente el canal de Panamá, el cobro de tarifas dinámicas amortigua las potenciales implicaciones fiscales. Asimismo, Argentina podría verse incluso favorecida por la anomalía climática, porque el incremento de la pluviosidad potencialmente beneficiaría la producción de oleaginosas y granos.
UBS estima que Chile enfrentará riesgos más limitados, al tiempo que el panorama en México está menos claro. En particular, la consultora refiere que el impacto inflacionario dependerá de si El Niño afecta a las zonas productoras de alimentos mientras los precios van al alza.