Una fábrica de artillería en Texas, en la que Estados Unidos invirtió 469 millones de dólares, ha fallado a la hora de producir los proyectiles de 155 mm que el país necesita para reabastecer sus reservas agotadas.
La planta en Mesquite, operada por General Dynamics Ordnance and Tactical Systems (GDOTS) y abierta en mayo de 2024, tenía el objetivo de reponer municiones enviadas a Ucrania. Sin embargo, un informe del inspector general del Departamento de Guerra reveló que, en casi dos años de operación, la instalación no ha fabricado una sola de las partes metálicas para proyectiles acordadas en el contrato.
