"Nubes de tormenta" se ciernen sobre la supremacía financiera de EE.UU., según una reciente publicación de The Economist. La creciente búsqueda de soberanía en los sistemas de pago por parte de distintos países amenaza al predominio financiero de Washington y podría afectar a empresas como Visa y MasterCard, afirma la revista en un análisis publicado el lunes.
Según la publicación, el debate cobró fuerza después de que el representante comercial estadounidense Jamieson Greer afirmara que Pix, el sistema brasileño de pagos instantáneos, perjudica a firmas estadounidenses como Visa y MasterCard. En respuesta, Washington propuso un arancel adicional del 25 % a Brasil, mientras que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que el sistema es un logro brasileño y se rehusó a que se renuncie a él.
Por su parte, Europa también ha expresado preocupación por su dependencia de la infraestructura de pagos estadounidense. Así, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, afirmó que es importante para Europa tener los pagos digitales bajo su propio control, mientras avanza el desarrollo de sistemas de pagos y de un euro digital previsto para 2029.
Asimismo, China está expandiendo su sistema de pagos y liquidación para procesar transacciones transfronterizas directamente en yuanes e India impulsa la internacionalización de su interfaz unificada de pagos móviles en tiempo real mediante acuerdos con otros países.
Mientras esta tendencia se acelera, Washington condiciona el acceso al dólar y a su economía como herramienta de política exterior, impulsando el desarrollo de alternativas nacionales y regionales, que podrían reducir los márgenes de Visa y MasterCard. Estas compañías en sus informes anuales identificaron el trato preferencial a las plataformas locales como un riesgo para sus negocios.


