El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, descartó este domingo el envío de tropas terrestres a Irán para forzar un cambio de Gobierno en Teherán, en medio de la escalada militar entre ambos países que ha desatado especulaciones sobre una posible intervención terrestre estadounidense.
"Si el pueblo iraní quiere levantarse y cambiar su Gobierno, eso depende de ellos", indicó. Sin embargo, advirtió que Washington no enviará 150.000 soldados para lograr ese objetivo.
El vicepresidente subrayó que proponer el envío de tropas equivale a decir que el Ejército estadounidense debería hacer el trabajo por el pueblo iraní. "Ya no estamos en ese negocio. Simplemente, no lo estamos", concluyó Vance.
