Milei favorece a una empresa inglesa justo antes de la histórica semifinal mundialista

El deporte y la política se mezclaron en medio del choque deportivo entre las selecciones de fútbol de Argentina e Inglaterra.

Horas antes de la histórica semifinal mundialista que Argentina le ganó a Inglaterra, el presidente del país suramericano, Javier Milei, firmó un decreto que le permitirá a una empresa británica realizar trabajos de exploración de hidrocarburos en el mar argentino.

La decisión, publicada en el Boletín Oficial, desató críticas por la permanente tensión que existe en la relación bilateral debido a la invasión británica de las Islas Malvinas, sobre las cuales Argentina reclama la soberanía

El decreto, que casi pasa inadvertido entre la fiebre mundialista, detalla que diversas empresas internacionales han manifestado su interés en desarrollar actividades y aportar la capacidad técnica y financiera para la exploración de áreas costa afuera, ubicadas en la Plataforma Continental Argentina.

El texto precisa que, el 14 de febrero del año pasado, la empresa británica Challenger Energy Group manifestó formalmente su interés en obtener un permiso de exploración de un área costa afuera ubicada en la cuenca Argentina Norte, que se encuentra bajo jurisdicción nacional y ocupa una superficie aproximada de 5.000 kilómetros cuadrados.

¿Y la soberanía?

La Secretaría de Energía, que depende del Ministerio de Economía, deberá convocar a Concurso Público Internacional para determinar la adjudicación del permiso de exploración "sobre la base de la manifestación de interés formulada por la empresa Challenger Energy Group", detalla el decreto.

Juan José Carbajales, un académico experto en energía, explicó en X, con metáforas futbolísticas, que la medida es contraproducente porque el desarrollo del potencial hidrocarburífero en la Plataforma Continental argentina es uno de los pocos activos "duros" que tiene el país para fortalecer su reclamo soberano sobre Malvinas.

"Que un eventual nuevo permiso exploratorio off shore provenga de una iniciativa privada de una compañía inglesa, ¡que pidió permiso! (a diferencia de la inglesa Rockhopper y la israelí Navitas en el área –usurpada– Sea Lion) no deja de ser una extraña y saludable paradoja", agregó al recordar el escandaloso caso de esas firmas que operaron el último mes en mar argentino sin autorización.

De hecho, el Gobierno se mantuvo en silencio durante varias semanas sobre estas exploraciones ilegales, pero apenas terminó el partido en el que Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra, emitió una inesperada "nota formal de protesta" ante la embajada del Reino Unido en Buenos Aires para expresar "el más enérgico rechazo a la realización de los movimientos del buque HMS Medway, —ilegalmente destacado en las islas Malvinas—, que no fueron debidamente notificados de conformidad con los acuerdos y declaraciones bilaterales vigentes, y que involucraron el tránsito por el mar territorial argentino".