Grecia expresó su preocupación por el posible impacto del 21.º paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia sobre el sector energético europeo, informa Reuters citando a dos funcionarios del Gobierno heleno.
Atenas se opone a la propuesta de prohibir el transporte de gas natural licuado (GNL) ruso hacia terceros países, medida que podría provocar que las empresas europeas pierdan parte del mercado frente a competidores de países ajenos a la UE.
Grecia domina el mercado europeo de buques metaneros y se encuentra entre los principales actores mundiales del sector, donde compite con Japón, China y Estados Unidos.
Los representantes de los países de la UE no lograron acordar el paquete debido a las objeciones de varios Estados miembros, entre ellos Grecia y Austria. Las negociaciones fueron aplazadas hasta el 23 de julio. Hasta entonces, el tope al precio del petróleo ruso permanecerá fijado en 44,10 dólares por barril.
Proteger a una naviera griega
La oposición de Grecia a las restricciones sobre el transporte de GNL ruso busca proteger a Dynagas, la naviera del magnate griego George Prokopiou.
La empresa transporta cargamentos desde una planta de GNL situada en la península rusa de Yamal, en el Ártico. El embajador griego ante la UE advirtió a sus homólogos que la medida "arruinaría" a la compañía.
Dynagas opera 27 buques metaneros, un tercio de ellos de clase Arc7, rompehielos construidos específicamente para navegar en las condiciones extremas del Ártico y prestar servicio a ese proyecto ruso. Atenas argumentó que la empresa no podría utilizar estas embarcaciones en otras rutas y tendría que venderlas a compañías no occidentales.