Estados Unidos refuerza su presencia militar en Oriente Medio con el envío de cazas F-35 y un destructor naval en respuesta a los desafíos planteados por fuerzas iraníes, informó The Wall Street Journal citando a funcionarios estadounidenses.
Actualmente, Estados Unidos ya despliega cazas F-16 y aviones de ataque A-10 en patrullajes armados sobre el Golfo Pérsico con el objetivo de disuadir a Irán de intentar tomar petroleros.
El nuevo contingente incluirá también más aviones F-16 que se sumarán a las operaciones en la zona. La medida busca incrementar la capacidad de respuesta estadounidense ante las crecientes tensiones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
