Una formación rusa que desarrolla y pone a prueba sistemas robóticos ha dado con un método no habitual para la intercepción de vehículos aéreos no tripulados de Ucrania.
El Centro de Misiones Especiales de drones Bars-Sarmat se ha valido de aviones de entrenamiento, que utiliza como vehículos matrices para el despliegue de drones de intercepción en el punto de su misión.
Los pequeños drones interceptores se fijan bajo las alas de esos aviones ligeros ante cada misión. Al despegar, la aeronave vuela hacia un dron hostil, normalmente utilizado por las fuerzas ucranianas para ataques de largo alcance contra infraestructura civil rusa.
Al aproximársele a una distancia de alcance, el avión libera un dron interceptor, que persigue al dron de ataque y lo destruye en el aire.
La tecnología de intercepción fue mostrada en un video publicado por Dmitri Rogozin, senador que encabeza Bars-Sarmat.
Kiev lleva a cabo constantemente ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanza múltiples vehículos aéreos no tripulados contra la capital, Moscú, y sus alrededores. Drones y misiles ucranianos impactan contra vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.
Así, casi 2.000 drones ucranianos intentaron atacar Moscú y su provincia en una semana, informó este sábado el alcalde de la capital, Serguéi Sobianin.
Según el funcionario, entre las 20:30 (hora de Moscú) del 11 de julio y las 8:30 del 18 de julio, 1.892 vehículos aéreos no tripulados sobrevolaron la provincia; la mayoría fueron destruidos en zonas lejanas y 207 fueron eliminados durante su aproximación a Moscú.


