China se prepara para lanzar antes de 2030 su primera misión de defensa planetaria, en la que una nave espacial impactará a gran velocidad contra un asteroide, según un estudio citado este domingo por South China Morning Post.
El proyecto, encabezado por Li Mingtao, científico jefe de defensa planetaria de la Administración Nacional Espacial de China, busca alterar la órbita del asteroide 2015 XF261 con respecto a la Tierra o incluso fracturar su estructura. De concretarse, sería una prueba más ambiciosa que la misión DART de la NASA, que solo logró modificar ligeramente la órbita de un asteroide alrededor de otro.
La nave impactadora viajaría a más de 9 kilómetros por segundo, una velocidad 26 veces la del sonido al nivel del mar, y casi un 50 % superior a la alcanzada por la DART. El encuentro está previsto para 2029 o 2030, cuando el asteroide, de unos 30 metros de diámetro, pase a unos 7 millones de kilómetros de nuestro planeta.
Según el estudio, el plan contempla el lanzamiento simultáneo de dos naves. Una se dirigirá directamente hacia 2015 XF261 para chocar contra él, mientras que la otra seguirá una trayectoria más larga, con asistencia gravitatoria de Venus, y se encargará de observar el evento. Antes del impacto, se liberará una pequeña sonda para registrar la colisión en tiempo real.
Después, la misión continuará siguiendo la evolución de la órbita del asteroide, además de estudiar su forma, su superficie y los materiales expulsados, con apoyo adicional de telescopios terrestres. Aun así, los investigadores reconocen que se trata de un reto enorme.
Desafíos de la misión
El asteroide es muy tenue y solo ha sido observado 74 veces desde su descubrimiento en 2015. Además, la sonda tendrá que fijar el objetivo y golpearlo de forma completamente autónoma, ya que el retardo de las señales de radio desde la Tierra impide un control preciso en la fase final.
Tras la colisión, otro de los grandes desafíos será medir la mínima alteración en la órbita del asteroide a pesar de la nube de escombros generada por el impacto, para confirmar si la desviación ocurrió tal como se había previsto. Esta iniciativa muestra el ambicioso avance de China en tecnologías para proteger el planeta de posibles amenazas espaciales.
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