Ventas de autos chinos en México se disparan pese a los aranceles de Sheinbaum

Esta semana se celebrará una nueva ronda de conversaciones entre funcionarios mexicanos y estadounidenses para renegociar los términos del T-MEC.

Pese a los aranceles impuestos por el Gobierno de Claudia Sheinbaum para frenar el aumento de las importaciones procedentes de Asia, las ventas de vehículos chinos en México se incrementaron casi 30 % durante los primeros seis meses de 2026, reporta Reuters, que cita un informe de ventas elaborado por la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles.

De acuerdo con el documento, las ventas de autos de factura china representaron el 17 % de todos los nuevos vehículos que se transaron en el mercado mexicano entre enero y junio del año en curso. No obstante, el subsecretario de Comercio Exterior de México, Luis Rosendo Gutiérrez, le aseguró a la agencia estadounidense que la cifra se explica a partir de la colocación de automóviles chinos que se importaron antes de que entrara en vigor el nuevo gravamen.

En sus palabras, el impacto real de la decisión comercial adoptada por su país se expresa en la disminución de 43 % que experimentaron las importaciones de vehículos fabricados en China en los primeros cinco meses de 2026, en comparación con el mismo lapso de 2025. "Lo importante no son las cifras de ventas. Lo importante es que las medidas han detenido las importaciones de vehículos procedentes de Asia", argumentó el funcionario.

Negociaciones y disputa

El creciente volumen de las exportaciones chinas a territorio mexicano, particularmente en lo que atañe a la fuertemente integrada industria automotriz regional, figura como uno de los puntos claves en la nueva ronda de negociaciones que se celebrará esta semana entre representantes de México y EE.UU. de cara al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC).

En diciembre pasado, Sheinbaum sancionó una ley arancelaria que contempla tarifas de entre 5 % y 50 % para la importación de productos procedentes de países asiáticos con los que México no tiene tratados comerciales. Empero, China resultó visiblemente más perjudicado, visto que es el segundo socio comercial del país norteamericano en términos de exportaciones, un ámbito en el que solo es superado por EE.UU.

Frente a los señalamientos de Pekín, la mandataria aseguró que la decisión no estuvo motivada por razones geopolíticas sino que se adoptó para proteger los empleos en las industrias locales. "No tenemos un diseño geopolítico, lo que hacemos es poner un arancel para proteger una industria en México, no importa en qué país se produzca", argumentó entonces.