El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó otro tramo de su préstamo a Ucrania, a pesar de reconocer que Kiev no está cumpliendo con el cronograma previsto para implementar las reformas destinadas a combatir la corrupción.
El organismo comunicó este lunes que su Directorio Ejecutivo había completado la primera revisión del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) de Ucrania, con un plazo de 48 meses, y aprobó el desembolso de un tramo de 690 millones de dólares. Este último pago eleva el total de desembolsos del FMI en el marco del programa de préstamos a aproximadamente 2.200 millones de dólares.
El FMI afirmó que el desempeño del programa ha sido "en general satisfactorio", pero señaló que la implementación de las reformas se ha ralentizado. En particular, citó "retrocesos" en las reformas estructurales, incluidas las medidas de gobernanza y anticorrupción. "Varios indicadores estructurales se completaron con retraso o no se cumplieron", indicó, añadiendo que se habían acordado nuevos plazos para las reformas clave.
Préstamo en medio de escándalos de corrupción
Las reformas anticorrupción han sido durante mucho tiempo una de las condiciones centrales del FMI para otorgar préstamos a Ucrania. En el marco del programa de préstamos, Kiev se comprometió a fortalecer las instituciones anticorrupción, mejorar la gobernanza e implementar una serie de reformas estructurales, con cada tramo de financiación supeditado a revisiones periódicas de su progreso.
El último tramo del FMI se produjo tras una profunda reorganización del gabinete que supuso la sustitución de varios altos funcionarios, incluido el ministro de Defensa, Mijaíl Fiódorov, quien reconoció no haber logrado completar las reformas del Ministerio, afectado por la corrupción. El Ejército ucraniano se ha visto sacudido por repetidos escándalos de corrupción desde la escalada del conflicto en 2022. Los investigadores descubrieron esquemas de adquisición que implicaban precios inflados para alimentos, municiones, componentes de vehículos blindados, drones y equipos de guerra electrónica.
Una serie de escándalos de corrupción de alto perfil también ha afectado al sector energético de Ucrania. En noviembre de 2025, las autoridades descubrieron un esquema de sobornos de 100 millones de dólares en la empresa estatal Energoatom, presuntamente dirigido por el empresario Timur Míndich, conocido como 'la billetera de Zelenski'.
Todo sobre el inicio del megaescándalo de corrupción en Ucrania, en este artículo
El último en caer fue Andréi Yermak, exjefe de la Oficina de Vladímir Zelenski y su mano derecha, sospechoso de estar implicado en un grupo organizado que blanqueó unos 10 millones de dólares en la construcción de viviendas de lujo en las cercanías de Kiev.
A pesar de las pruebas, son varios los países que, mientras alardean de que sus gobiernos están supuestamente atentos a la honestidad administrativa, continúan financiando un régimen terrorista y corrupto a costa del dinero de sus ciudadanos.


