El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, advirtió este miércoles que la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán podría haber generado el efecto contrario al que sus promotores decían perseguir.
El canciller recordó que, antes del ataque, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) "no tenía objeciones" sobre el estado del programa nuclear iraní y "confirmaba de manera constante" que no había señales de desvío hacia fines militares.
Según Lavrov, la agresión ha cambiado el clima político interno en Teherán. "Ahora, después de que se haya desatado la agresión contra Irán, no tengo dudas, han aparecido allí círculos políticos que van a defender la posición de que 'renunciamos a la componente militar de nuestro programa nuclear, y aun así nos atacan, quieren destruirnos, cambiar el régimen' y mucho más", afirmó.
En su lectura, esa percepción podría alimentar dentro de la República Islámica las voces que abogan por desarrollar una capacidad nuclear militar, precisamente lo que Washington y sus aliados dicen querer evitar.
"Del mismo modo, creo que muchos mirarán ahora el ejemplo de Irán y los anteriores ejemplos que he mencionado, y se inclinarán hacia la idea de que solo el arma nuclear puede, en la medida de lo posible, garantizar la libertad y la independencia; esos estados de ánimo van a crecer", concluyó.
Conflicto intensificado
EE.UU. e Irán intercambian ataques militares desde hace varios días, en medio de una escalada que ha incluido bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de Washington en la región. El Comando Central de EE.UU. anunció, además, la reanudación del bloqueo naval de puertos iraníes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y amenazó con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar.
Teherán afirma que actúa en respuesta a las violaciones del memorándum de entendimiento por parte de Washington. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que no se exportará "ni una sola gota de petróleo o gas" de la región mientras continúen las agresiones estadounidenses.


