El 'garrote arancelario' del presidente de EE.UU., Donald Trump, pareciera haberse vuelto contra sus propios votantes, que ven con temor esa medida utilizada para presionar a otros países.
Y es que, según Politico, algunos republicanos han expresado su preocupación ante el anuncio de un incremento adicional de 50 % en los aranceles de algunos productos importados del vecino Canadá y de los medicamentos genéricos provenientes de otros países, que entra en vigor en 2028.
Según el mandatario, estás medidas buscan "fortalecer la industria nacional" y corregir el déficit comercial. Sin embargo, algunos votantes del Partido Republicano las perciben como las causantes del aumento persistente de la inflación.
Así, los aranceles que se proponen golpear a las economías de otros países —incluso los vecinos y aliados— podrían ser un factor de peso a tomar en cuenta por los votantes a la hora de participar en las elecciones de medio término, que se realizan en noviembre de este año.
Los temores
Aunque la imposición arancelaria a otros países apunta a generar más condiciones ventajosas para EE.UU., desde los ámbitos comercial y geopolítico, los aliados de Trump tienen el temor de que sus simpatizantes no lo vean así, al sentir el impacto de esas decisiones directamente en sus bolsillos.
En este panorama, la decisión del Tribunal Supremo de EE.UU. —que declaró ilegales los fundamentos con los que Trump impuso aranceles globales y anuló su aplicación—, ha hecho que la Casa Blanca afine otras estrategias para estar a la caza de nuevos aranceles.
Mientras tanto, se espera que en los próximos días se anuncie otro conjunto de nuevos gravámenes dirigidos a 60 países, que también golpearán a varias naciones de América Latina con las que existe una sólida relación de intercambio comercial.
En opinión del senador canadiense Peter Boehm, la relación entre Washington y Ottawa está entrando en "una fase fea", pues incluso los consumidores canadienses podrían rechazar los productos provenientes de EE.UU., en especial el alcohol, que debe pagar tributos de 50 % y cuya venta ha sido restringida en algunas provincias de Canadá.
A estas medidas de carácter comercial, también se les suma la percepción que tienen los electores republicanos sobre la guerra contra Irán. Según los números manejados por el 'think tank' estadounidense Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), el porcentaje inicial de apoyo a la agresión contra el país asiático ha disminuido en los últimos meses.


