Aliado de EE.UU. en la OTAN responde a la amenaza de Irán

Teherán advirtió a Reino Unido que deberá asumir las consecuencias de permitir a Estados Unidos utilizar sus bases para operaciones contra territorio iraní.

El portavoz del Gobierno británico aseguro que Reino Unido está preparado "las 24 horas, los siete días de la semana" para protegerse de posibles ataques, después de que Irán advirtiera sobre las consecuencias de facilitar las operaciones estadounidenses, informa The Guardian.

"Esto incluye un sistema de defensa aérea y antimisiles por capas, proporcionado por medios de la Marina Real, el Ejército británico y la Real Fuerza Aérea, equipados con diversas capacidades avanzadas y en estrecha coordinación con nuestros aliados de la OTAN", explicó.

"Estamos comprometidos con la defensa de nuestra población, nuestros intereses y nuestros aliados, actuando conforme al derecho internacional y sin vernos arrastrados a un conflicto más amplio", añadió el portavoz.

El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvo la línea de su predecesor, Keir Starmer, que permite a Estados Unidos utilizar bases e instalaciones militares británicas para ataques contra Irán.

El Ministerio de Exteriores iraní advirtió este jueves que quienes participen de cualquier forma en una agresión contra el país deberán asumir las consecuencias, y calificó la medida británica de violación de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, además de "complicidad en el crimen de agresión y crímenes de guerra". La advertencia se produjo después de que Londres designara formalmente al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica como una amenaza para la seguridad nacional.

Intercambio de ataques entre EE.UU. e Irán

Las declaraciones se producen en medio de los ataques de Washington contra la República Islámica. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) anunció que sus fuerzas completaron este jueves la decimotercera noche consecutiva de operaciones contra territorio iraní.

Por su parte, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica afirmó haber atacado este viernes con drones un depósito de municiones en la base aérea estadounidense de Ali Al Salem, en Kuwait, entre otros objetivos, en el marco de la 27.ª oleada de su operación Nasr-2.

Trump afirmó el jueves que Estados Unidos responsabilizará a Irán si los hutíes vuelven a atacar la navegación comercial. El mandatario sostuvo que el grupo yemení, al que describió como un "intermediario y/o representante" de Teherán, disparó la noche anterior contra dos buques sauditas.

El presidente también amenazó con imponer un "importante castigo militar" tanto a Teherán como a los hutíes. Asimismo, anunció que los fondos iraníes bajo control estadounidense se utilizarán para cubrir los daños ocasionados a barcos y cargamentos.

Mientras, el ministro de Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, calificó la medida como un "precedente peligroso". "Quienes celebren o se beneficien de esos fondos deben recordar que, cuando los gobiernos normalizan la confiscación, los activos de nadie están seguros. El caos resultante no será agradable ni pacífico", escribió el canciller en redes sociales.