El director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Carl Skau, advirtió este sábado que el fenómeno de El Niño podría asestar un "golpe duro" a la seguridad alimentaria en Centroamérica, especialmente en el llamado corredor seco, que abarca zonas vulnerables de Guatemala y El Salvador.
El corredor seco es una franja semiárida que se extiende desde el estado mexicano de Chiapas hasta la provincia costarricense de Guanacaste. Allí viven unos 10,5 millones de personas que dependen en gran medida de cultivos de subsistencia como el maíz y el frijol, muy expuestos a los efectos combinados de El Niño y el cambio climático.
En una entrevista con EFE en Ciudad de Guatemala, Skau señaló que, pese a los avances en la lucha contra la desnutrición infantil, las sequías prolongadas y las lluvias extremas previstas podrían revertir parte de lo logrado si no se actúa con anticipación.
Efectos ya patentes
Durante su visita a Guatemala y El Salvador, el funcionario constató que la falta de lluvias durante hasta cuatro semanas ya ha destruido cosechas en varias zonas. "Si se depende de estas plantas [frijol y maíz] para comer, hay un problema grave ahora de alimentación", aseguró.
Skau explicó que los programas del organismo están diseñados para que, en un plazo de diez años, las instituciones locales alcancen autonomía operativa y presupuestaria. Su objetivo, dijo, es que para entonces "todos los niños tengan suficiente que comer y la nutrición que necesitan para vivir una vida sana".
Sin embargo, frente al recorte de aportes internacionales a la ayuda humanitaria, insistió en que los países de la región deben destinar recursos propios para sostener los programas de nutrición y respuesta alimentaria.


