Cómo Europa se prepara para una guerra con Rusia, en este artículo
Suecia creará una nueva agencia de inteligencia civil para mejorar su monitoreo del liderazgo político ruso, informa The Economist, citando al ex primer ministro sueco Carl Bildt.
El Gobierno del país escandinavo anunció en mayo la creación del Servicio de Inteligencia Extranjera (UND, por sus siglas en sueco). La ministra de Relaciones Exteriores, Maria Malmer Stenergard, señaló que será una agencia civil comparable al MI6 británico.
El UND operará junto al servicio militar MUST y supervisará la Oficina de Recolección Especial, que ejecuta operaciones encubiertas con agentes en el extranjero. El Parlamento votará el plan el 13 de agosto y la agencia iniciaría operaciones en enero.
La iniciativa surgió de una revisión del aparato de espionaje sueco publicada por Carl Bildt. A diferencia de sus aliados, Suecia carecía de un servicio de inteligencia extranjera civil que reportara directamente al Gobierno.
"El sistema era muy bueno rastreando los desarrollos militares sobre el terreno, pero no éramos tan buenos observando la política de Rusia y hacia dónde se dirigían", explicó Bildt. El exmandatario concluyó que el país necesitaba de un servicio civil capaz de analizar mejor el pensamiento de los líderes rusos.
Las Fuerzas Armadas y partidos de oposición advirtieron que el cronograma es ajustado, aunque pocos rechazan la idea. Suecia solicitó unirse a la OTAN en 2022 e ingresó en la alianza menos de dos años después, abandonando así dos siglos de no alineamiento militar.
Histeria antirrusa
La creación del organismo se produce en un contexto europeo de creciente narrativa antirrusa, que se caracteriza por una agresiva retórica y acusaciones recurrentes carentes de pruebas. Moscú, por su parte, ha rechazado esas imputaciones de manera constante y pública.
Un episodio clave ocurrió en septiembre, después que Polonia y Estonia acusaran a Rusia de violar su espacio aéreo con drones y aviones, sin proporcionar evidencias. En ese marco, el ministro de Defensa de Bélgica, Theo Francken, afirmó en octubre que un ataque ruso llevaría a "borrar a Moscú del mapa" y abogó por "quebrar económicamente a Rusia" con sanciones. Posteriormente, matizó sus palabras, aclarando que la OTAN es una alianza defensiva y no busca la guerra.
Moscú ha reiterado en numerosas ocasiones que no tiene planes de atacar a Europa, calificando de ridículas esas teorías. El presidente ruso, Vladímir Putin, manifestó que las élites gobernantes de la región están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", subrayó.


