EE.UU. anunció este lunes una flexibilización temporal de su política de cumplimiento financiero para apoyar la recuperación económica de Venezuela tras los terremotos que afectaron al país. La medida fue comunicada por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), dependiente del Departamento del Tesoro, y busca facilitar las operaciones autorizadas relacionadas con la reconstrucción y la asistencia humanitaria.
Según el organismo, la decisión responde a los desafíos que enfrentan las instituciones financieras estadounidenses para cumplir con las normas del sistema bancario mientras procesan transacciones vinculadas con la recuperación venezolana. En ese contexto, FinCEN se comprometió a no iniciar acciones supervisoras ni sancionatorias por determinados incumplimientos derivados de la prestación de servicios financieros autorizados.
La política estará vigente entre el 27 de julio de 2026 y el 29 de enero de 2027 y se aplicará únicamente a las entidades que mantengan programas de cumplimiento adecuados, no hayan sido sancionadas por infracciones similares en los últimos dos años y continúen respetando las regulaciones y licencias emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés).
La medida acompaña las licencias generales emitidas previamente por la OFAC para favorecer la recuperación económica y la asistencia tras los sismos. Según FinCEN, el objetivo es brindar mayor seguridad jurídica a las entidades financieras que participen en operaciones autorizadas destinadas a estabilizar la economía y atender la emergencia humanitaria.
El anuncio se produce mientras Venezuela enfrenta las consecuencias del doblete sísmico que dejó miles de muertos, heridos y personas sin hogar, además de graves daños en infraestructura. En las últimas semanas, Washington adoptó otras medidas orientadas a facilitar determinadas operaciones económicas y energéticas relacionadas con el país.


