Las reservas de tierras raras del yacimiento de Bayan Obo —el mayor depósito conocido de estos elementos en el mundo—, situado en la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, podrían ser mucho mayores de lo que indican las cifras oficiales, según el geólogo Yang Li, de la Universidad de Pekín, citado por el South China Morning Post.
Dicho yacimiento se estima actualmente en 100 millones de toneladas, y ha sido base de la industria china desde los años 90. Un estudio dirigido por Yang en 2025 concluyó que el depósito se formó en varias fases de actividad carbonatítica, incluida una etapa más joven, de unos 430 millones de años, "clave para la mineralización".
El nuevo modelo sugiere la presencia de grandes cuerpos minerales en profundidad y recursos potenciales que podrían multiplicar las estimaciones actuales. No obstante, Yang advirtió que "cuanto más profundo está el yacimiento, más aumentan la dificultad de extracción y los costes de producción", siendo "la minería, la separación, el refinado, el procesamiento y la fabricación de alto nivel" un gran desafío.