Las joyas de oro encontradas en un barco bizantino hundido muestran que probablemente allí viajaba una persona de alto rango de la época y su comitiva, según un equipo de arqueólogos del Instituto Croata de Conservación que investigó el naufragio.
De acuerdo con un comunicado del organismo, al estudiar los restos de la nave descubierta hace 10 años cerca de la isla de Mljet (Croacia), los investigadores encontraron monedas de oro que habrían pertenecido a la dinastía heracliana, que gobernó el Imperio bizantino en dos períodos entre los años 610 y 711 d. C., hebillas con rubíes, esmeraldas y perlas, así como un enorme anillo de sello de oro con la imagen de un emperador.

Además de artículos de lujo, el barco transportaba una rica carga comercial que consistía en ánforas, balanzas mercantes, fichas de marfil y vasijas de cerámica (cuencos, jarras y platos).
Los objetos a bordo indican que no se trataba de un barco mercante común y que el anillo encontrado "sin duda no lo llevaría cualquiera", afirmó Pavle Dugonjic, jefe del Departamento de Arqueología Subacuática del instituto.

Una vez limpio y restaurado, se determinó que el oro hallado en la antigua embarcación pesa más de 600 gramos. "Se trata de una cantidad impresionante de oro, la mayor jamás encontrada en un naufragio en todo el Mediterráneo", indicó Igor Miholjek, jefe de investigación de la entidad.

Los arqueólogos consideran que el hallazgo permitirá conocer mejor una de las etapas más convulsas del Imperio bizantino, cuando estaba perdiendo sus territorios, pero aún mantenía importantes rutas comerciales por el Mediterráneo.

