Una sinagoga ubicada en Los Hamptons, en Long Island, se ha convertido en uno de los principales espacios de encuentro entre líderes políticos, empresarios y figuras influyentes de Estados Unidos, informa el New York Post.
Según la publicación, lo que comenzó hace 36 años como una reunión informal hoy funciona como un escenario de debate para una de las comunidades judías más influyentes del país.
Entre sus miembros figuran el propietario del club de fútbol americano New England Patriots, Robert Kraft; la diseñadora de joyas Lorraine Schwartz; Steve Witkoff, enviado especial del presidente Donald Trump para Oriente Medio; y numerosos filántropos. Por el lugar también han pasado Bill y Hillary Clinton, Michael Bloomberg, Andrew Cuomo, Eric Adams, Marco Rubio y Bruce Blakeman, además de los gobernadores Kathy Hochul y Wes Moore.
El crecimiento de la sinagoga es atribuido al rabino Marc Schneier, fundador de la congregación en 1990. Schneier aseguró al New York Post que el objetivo nunca ha sido "imponer, sino exponer a las personas a diferentes puntos de vista". Por su parte, el patrocinador Sandy Cahn explicó que los políticos acuden porque "es una forma muy importante de llegar a nuestra comunidad" y destacó que el rabino plantea "preguntas realmente difíciles".
La sinagoga cuenta actualmente con unas 500 familias afiliadas y puede reunir a más de 1.000 fieles durante los fines de semana en verano. Schneier afirmó que "es más que una sinagoga" y la comparó con "un club de campo judío", mientras que varios miembros la describieron como el epicentro de la vida judía en Los Hamptons y un foro donde los dirigentes mantienen conversaciones directas y sin guion con la comunidad.


