El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, se reunió este miércoles con legisladores estadounidenses para abordar el desarrollo de la inteligencia artificial, donde respaldó la necesidad de aprobar una legislación que establezca garantías en el ámbito de ciberseguridad debido a la creciente preocupación por los riesgos asociados, reporta Bloomberg.
"Hablamos sobre nuestro nuevo modelo y lo que se necesita para que Estados Unidos siga entusiasmado con la IA", declaró Altman ante los periodistas después de participar en una reunión en el Capitolio con el senador republicano Ted Cruz, presidente del Comité de Comercio. Aunque no se abordaron iniciativas legislativas concretas, el empresario dejó claro que apoya firmemente cualquier esfuerzo para establecer barreras de ciberseguridad en este campo.
Por su parte, Bloomberg recuerda que la visita del CEO de OpenAI se produce después de que un sistema de la compañía accediera a una cuenta de cliente en la plataforma Modal Labs —una firma especializada en infraestructura en la nube para IA— y la utilizara para perpetrar ataques, tras haber vulnerado previamente la infraestructura de la plataforma Hugging Face, especializada en modelos de aprendizaje automático. Se precisa que este suceso ha avivado los temores sobre la capacidad de los modelos de IA para encontrar fallos en los sistemas informáticos y ser empleados con fines maliciosos.
La reunión de Altman coincidió, además, con la difusión de una carta abierta firmada por más de 1.100 trabajadores y directivos de la industria, entre ellos altos cargos de OpenAI y Anthropic. En el texto, los firmantes piden al Gobierno estadounidense que intervenga, si es necesario, para establecer un ritmo prudente en el desarrollo de los modelos de IA, ante el temor de que avancen más rápido de lo que la sociedad es capaz de gestionar sus riesgos.
Entretanto, la Administración estadounidense está ultimando un mecanismo formal para evaluar la seguridad de los sistemas de IA más avanzados, que podría ver la luz en las próximas semanas. Una de las ideas sobre la mesa, impulsada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, plantea la creación de un regulador independiente que analice los modelos con la colaboración del sector privado.


