The Guardian informó este jueves que un ataque con misiles balísticos rusos alcanzó la planta de producción de vehículos aéreos no tripulados de la empresa estadounidense Terminal Autonomy, ubicada en Kiev.
Sin embargo, se trata de un notable retraso informativo por parte del medio británico, ya que el Ministerio de Defensa ruso había anunciado el domingo 26 de julio la destrucción de ese establecimiento militar.
Según The Guardian, la instalación destruida pertenecía a Terminal Autonomy, una corporación registrada en Delaware en 2023, y aparentemente representa el primer ataque directo ruso contra activos de una empresa estadounidense en el conflicto. La compañía se especializa en la fabricación de drones kamikaze de "ataque profundo" equipados con sistemas de guiado "resistentes a interferencias electrónicas".
Anthony Vinci, ex alto funcionario de inteligencia estadounidense, explicó a The Guardian lo que la parte rusa lleva mucho tiempo diciendo a los socios occidentales de Kiev: "A los rusos no les importa quién sea el dueño de la planta de fabricación. Sigue siendo un objetivo".
El informe del Ministerio de Defensa de Rusia del domingo 26 de julio anunció la destrucción de "un centro de ensamblaje y almacenamiento de aeronaves no tripuladas en la zona suroeste de Kiev, donde, con la participación de especialistas de una empresa ucraniano-estadounidense, se producían mensualmente hasta 1.000 drones de diversos tipos, incluyendo los de ataque AQ-400 Scythe y AQ-100 Bayonet, y de reconocimiento RQ-100 Scout".


