Anthony Hall, recorrió unos 240 kilómetros en Reino Unido, durante la noche del viernes, conduciendo el automóvil de su pareja sin permiso, pese a ser ciego, no tener licencia ni seguro y superar el límite legal de alcohol, informó The Telegraph.
Según escuchó el tribunal, el hombre de 49 años se guió siguiendo las luces traseras de camiones y fue "milagroso" que nadie muriera o resultara gravemente herido.
La Policía interceptó el vehículo cerca de la ciudad de Carlisle, después de observar que cambiaba de carril y se desviaba hacia el arcén. Hall admitió haber bebido vino y confesó que llevaba dos años ciego. La sentencia fue aplazada hasta el 8 de septiembre para elaborar un informe previo, mientras el acusado quedó inhabilitado provisionalmente para conducir.