Hambre, hostilidad y cansancio: testimonios de una trágica odisea migratoria en Ceuta

"Ceuta era como una prisión", relató uno de los migrantes que cruzó a la ciudad española.

Migrantes que cruzaron a Ceuta (España) han regresado a Marruecos refiriéndose al hambre, el cansancio y la hostilidad de los lugareños, que aplastaron sus esperanzas de una nueva vida en la ciudad española, informa Reuters este sábado recopilando testimonios.

"Vinimos a progresar, no a que nos engañen. Pensé que construiría un futuro mejor allí. Pero me sorprendí en Ceuta", comentó Brahim, trabajador de una panadería de Fez. Sobrevivió tres días solo con agua, pues no podía pagar los altos precios de los alimentos, como un sándwich de atún de unos 9,30 euros (unos 10,70 dólares).

"Ceuta era como una prisión: no había nada que hacer. Todo estaba cerrado", relató un trabajador del puerto marroquí de Tánger Med. Un camarero en la misma situación contó que lo golpearon y persiguieron: "Impusieron un asedio para obligarnos a salir de Ceuta por nuestra cuenta… Tuvieron éxito".

A pesar de las dificultades, algunos permanecen. Mohamed Ahmed, sudanés de 43 años que nadó cuatro horas para llegar, aseguró: "No voy a volver. Prefiero morir intentándolo aquí".

El 30 y 31 de julio de 2026 se produjo una avalancha migratoria sin precedentes: entre 49.000 y 60.000 personas, según fuentes oficiales y el presidente de Ceuta, cruzaron de forma irregular desde Marruecos hacia la ciudad española, saturando sus recursos y provocando decenas de muertos.