El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, ha revelado este domingo que Teherán recibió una llamada desde Ucrania en la que Kiev aclaró su postura sobre la guerra en Oriente Medio.
"En las últimas 24 horas, hemos recibido numerosas llamadas del Reino Unido, Bulgaria y Ucrania, porque ustedes vieron que ocurrieron ciertos acontecimientos: llegaron noticias de que estos países pusieron sus bases a disposición de Estados Unidos", inició Baghaei.
"Ellos llamaron para decir que no desempeñarían ningún papel en una guerra contra Irán. Por otro lado, es nuestro deber advertir ante cualquier amenaza de una nueva agresión estadounidense, ante cualquier aventurerismo", agregó.
"Nosotros, por nuestra parte, debemos transmitir las advertencias y alertas necesarias tanto a nuestros amigos en la región como a nuestros vecinos. Todos deben saber que cualquier crimen de Estados Unidos, cualquier agresión militar estadounidense contra la República Islámica de Irán —especialmente contra sus infraestructuras— tendrá inevitablemente graves consecuencias que afectarán a todos", concluyó.
Tensiones con Ucrania
Las declaraciones de Baghaei tienen lugar en medio de las tensiones generadas por el ataque ucraniano a un buque mercante iraní en el mar Caspio, ocurrido la semana pasada, que provocó la explosión de la embarcación, causando la muerte de un marinero y heridas a otro.
Desde Teherán condenaron enérgicamente los hechos, al tiempo que subrayaron que la acción constituye una violación de la Carta de la ONU y "un acto de agresión" que puede exacerbar y propagar el conflicto. Además, indicaron que el ataque evidencia la persistencia de "la actitud irracional y hostil del régimen ucraniano hacia la República Islámica de Irán", que, aseguraron, nunca ha intervenido en el conflicto entre Moscú y Kiev.
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andréi Sibiga, mantuvo una conversación con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, insistiendo en que "nunca tuvieron la intención de atacar embarcaciones o personas civiles". El canciller de Irán afirmó esta semana que no veía creíble la tesis de Kiev de que el ataque al buque fuera "involuntario" y sostuvo que el régimen ucraniano debería asumir de manera clara la responsabilidad de esta "acción ilegal y criminal".
Mientras, desde Moscú denunciaron que "tales acciones criminales evidencian claramente la intención del régimen de Kiev de ampliar el alcance geográfico de su actividad terrorista".



