La Policía de Israel arrestó este domingo a seis ciudadanos judíos, cinco de ellos menores de edad y un adulto, tras arremeter contra la entrada del Monasterio de Santiago en el Barrio Armenio de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Los detenidos golpearon y escupieron el portal del complejo, además de lanzar piedras contra sus muros, según detalló la institución en un comunicado.
El incidente ocurrió cuando los sospechosos se percataron de que una periodista de origen armenio los grababa con su teléfono. Según el relato de la reportera, los agresores le gritaron: "¡Vuelve adentro, hija de puta!". Las imágenes del suceso muestran a uno de los implicados lanzando piedras, aparentemente dirigidas hacia la mujer que registraba la escena.
Tras recibir el aviso, agentes de la Policía fueron enviados al lugar y realizaron una amplia búsqueda de los agresores. Tres de los atacantes recibieron una orden de alejamiento de la Ciudad Vieja por 15 días, mientras que los otros tres fueron puestos a disposición del Tribunal de Magistrados de Jerusalén, donde la fiscalía solicitará la extensión de su detención preventiva.
Este suceso se enmarca en un aumento de las hostilidades contra la comunidad cristiana en la región. Según el Centro Rossing, con sede en Jerusalén, los incidentes relacionados casi se duplicaron entre 2023 y 2025 y van camino a alcanzar otro récord este año.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, declaró este sábado a Fox News que su país está abordando estos ataques "de manera enérgica" y que existe "una reducción importante en los momentos de fricción". No obstante, el diario The Wall Street Journal reportó este domingo que jóvenes judíos religiosos definieron abiertamente como un deber religioso el hecho de humillar a los cristianos.