La líder del partido de izquierda alemán Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), Sahra Wagenknecht, acusó al embajador de Ucrania, Alexéi Makéyev, de inmiscuirse en la política interna del país, después que el diplomático criticara públicamente a varios partidos de la oposición y pidiera a los votantes que no los respaldaran.
La polémica surgió tras una entrevista concedida por Makéyev al diario alemán Welt. El embajador afirmó que tanto los partidos de la derecha como los de la izquierda alemana "reciben cada mañana instrucciones desde Moscú".
Al ser preguntado específicamente si se refería a Alternativa para Alemania (AfD), La Izquierda y BSW, respondió invitando a los ciudadanos alemanes a reflexionar acerca "de qué país se trata en última instancia esta alternativa". Aunque aseguró que un embajador no debe interferir en los asuntos internos de Alemania, añadió que desea que "ganen los demócratas, no los autócratas".
"Una descarada insolencia"
Wagenknecht reaccionó con dureza a esas declaraciones y afirmó que el diplomático "ha perdido por completo el sentido de la mesura", actuando como si Ucrania pudiera intervenir sin consecuencias en la política alemana.
Además, hizo referencia al sabotaje de los gasoductos Nord Stream en 2022, un caso por el que la Fiscalía alemana ha señalado a un grupo de ciudadanos ucranianos, mientras que Rusia sostiene que una operación de esa magnitud no habría sido posible sin apoyo occidental.
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"Probablemente cree que si Ucrania puede volar la principal línea de suministro energético de los alemanes sin que ello tenga ninguna consecuencia, entonces también puede interferir abiertamente en nuestras elecciones", escribió en X.
"El tono de Makéyev es una descarada insolencia, teniendo en cuenta los muchos miles de millones que Ucrania volverá a recibir este año de los contribuyentes alemanes, dinero que también pagan los votantes de los partidos a los que él ha vetado", indicó. "Al Gobierno federal, evidentemente, le importa más Ucrania que sus propios ciudadanos, que también pagan por la continuación de la guerra cada vez que repostan en la gasolinera", agregó.
- Alemania ha proporcionado a Ucrania decenas de miles de millones de euros desde la escalada del conflicto en 2022. Entre tanto, su propia economía se ha visto afectada por las consecuencias de rechazar el gas ruso barato, lo que ha provocado un descenso de la producción industrial debido al aumento de los costes energéticos.
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