Piratas informáticos drenaron más de 100 millones de dólares en bitcóines que se encontraban resguardados en monederos de 'hardware' de alta seguridad. El ataque —en el que la inteligencia artificial podría haber jugado un rol al acelerar la identificación de fallos— fue advertido por Galaxy Research, firma especializada en inteligencia de 'blockchain'.
El incidente afectó a Coldcard, un monedero físico fabricado por la empresa canadiense Coinkite. Estos dispositivos almacenan las claves privadas necesarias para acceder a las criptomonedas y desde hace tiempo son considerados más seguros que dejar los activos en plataformas de intercambio. La razón es que añaden una capa adicional de protección al mantener la frase semilla —una secuencia de palabras aleatorias que permite recuperar el acceso a la billetera— sin conexión a Internet.
Coinkite emitió el jueves una advertencia a sus usuarios sobre un fallo de 'software' que podía permitir a los piratas informáticos reconstruir las frases semilla. En los días siguientes se confirmaron tres oleadas de ataques, que ocasionaron la pérdida de 1.596 bitcóines desde aproximadamente 7.300 direcciones.
Según la investigación, el problema se originó en la forma en que se generaban las claves. En lugar de utilizar el generador de números aleatorios verdaderos basado en 'hardware' previsto en el diseño, el 'firmware' afectado recurría a un generador pseudoaleatorio determinista, lo que habría debilitado la protección y abierto la puerta a la reconstrucción de credenciales.
"La cruda realidad del nuevo paradigma de la IA"
Rodolfo Novak, cofundador y director ejecutivo de Coldcard, recomendó a cualquiera que haya generado una clave privada con una billetera Coldcard que "transfiera sus fondos ahora" y vinculó el episodio con el impacto de la IA en la ciberseguridad: "Creemos que esta es una cruda realidad del nuevo paradigma de la IA. La revisión de código asistida por IA ahora puede encontrar errores latentes a una velocidad que supera incluso a los expertos más experimentados del sector", afirmó.
Galaxy Research señaló además que el 90 % de los activos robados no habría sido transferido, lo que sugiere que aún permanece en las mismas carteras a las que fue enviado tras la denuncia y que, por ahora, no se habría vendido ni intercambiado. Se desconoce quién está detrás del ataque. Los detalles de la investigación fueron compartidos con las autoridades estadounidenses.