Las fuerzas de seguridad de Argentina ejecutaron un fuerte despliegue para reprimir con gases lacrimógenos y chorros de agua a la multitud de ciudadanos que este jueves manifestaban contra la controvertida reforma a la Ley de Tierras, que pretendía legalizar la compra de suelo argentino por parte de extranjeros, entre otros cambios polémicos.
En medio de las protestas realizadas en las afueras del Congreso en Buenos Aires, la capital del país, los uniformados del Gobierno de Javier Milei disolvieron a la fuerza parte de la concentración.
"Milei es una basura, no nos deja laburar, no tenemos laburo, no tenemos para comer y esos putos nos reprimen", comentó una mujer que tuvo que salir del lugar en medio de los gases.
Algunos de los presentes señalaron a medios locales que la iniciativa de intentar "vender el país" solo evidencia que "los que gobiernan son una cuerda de traidores". Otros manifestantes indicaron que "cada gas que tiran" los funcionarios de seguridad, representa en dinero lo que cobra un jubilado.
De igual forma, denunciaron que en medio de las reformas que pretende instaurar Milei en Argentina, la "mayoría" de las personas en ese país "están muriendo por falta de medicación, de comida. La gente está pasando hambre".
"La Argentina es demasiado grande para esta porquería de gente", dijo un manifestante indignado, y remarcó: "La Argentina no se vende". Medios locales reportan que los agentes policiales ejecutan un "operativo completamente violento" y emplean "balas de goma" para dispararle directamente a la gente.
En medio de la situación, una de las televisoras locales captó el momento en que un manifestante fue herido por una bala de goma cerca de un ojo. "No nos vamos a rendir, esta patria es para los argentinos", gritó el hombre mientras trataba de salir del lugar.
Por su parte, el medio local Página 12 reportó que para evitar una derrota en el Senado, los diputados aliados de Milei retiraron el capítulo sobre la compra de tierras por extranjeros. Sin embargo, la iniciativa mantiene una reforma de 48 artículos que acelera los desalojos a inquilinos, disminuye la protección a las tierras incendiadas (al modificar la Ley de Manejo del Fuego), endurece y encarece los procesos de expropiación del Estado y cambia las reglas sobre la propiedad privada.