El Gobierno de España decidió restablecer temporalmente los controles en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de Italia, en respuesta a la negativa del Ejecutivo de Giorgia Meloni de levantar las restricciones que había impuesto previamente a las personas llegadas desde territorio español, reportó este viernes El Diario.
Los controles comenzarán a aplicarse a las 00:00 de este sábado 8 de agosto y, en principio, permanecerán vigentes hasta las 00:00 del 7 de septiembre. Las autoridades españolas comprobarán de manera aleatoria la identidad y nacionalidad de los pasajeros y, en el caso de ciudadanos de terceros países, sus visas o permisos de residencia.
Madrid justificó la decisión "ante la persistente presión migratoria irregular que sufre el país transalpino". El plazo establecido podrá modificarse si se produce "un cambio en las circunstancias" que motivaron la adopción de las medidas.
El Gobierno de España exigió este viernes a Italia que ponga fin a los controles fronterizos impuestos a los viajeros procedentes de territorio español y dio plazo a Roma hasta el próximo domingo para hacerlo, bajo la advertencia de que, en caso contrario, adoptará "medidas proporcionales".
En un comunicado, Madrid calificó la decisión italiana de "injusta, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española". "Instamos al Gobierno de Italia a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos", señaló.
El Ejecutivo español denunció además que las restricciones, introducidas por Italia el pasado 1 de agosto, fueron adoptadas "sin aviso previo, de forma unilateral y con argumentos espurios" y aseguró que afectan a la movilidad de miles de pasajeros en pleno período estival. También acusó a Roma de generar "fracturas y conflictos estériles impulsados por motivaciones electorales internas".
Tensión diplomática y crisis migratoria
La disputa se agravó después de que Roma rechazara el requerimiento español y asegurara que mantendrá los controles que introdujo tras la entrada irregular de decenas de miles de personas a España a través de Ceuta. "Italia no acepta ultimátums ni imposiciones del extranjero", declaró el gobierno de Giorgia Meloni, que anunció que las restricciones seguirán "al menos hasta el 15 de agosto" y, en cualquier caso, hasta considerar eliminados los riesgos para la seguridad y el terrorismo.
España rechaza los argumentos italianos y sostiene que ninguno de los migrantes que ingresaron irregularmente en Ceuta pudo acceder libremente al espacio Schengen debido al régimen especial de la ciudad autónoma. Además, asegura que "la práctica totalidad" ya retornó a Marruecos y reprocha a Italia que sea, según datos del Frontex citados por Madrid, el Estado miembro que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, quien adopte semejante medida .