Ucrania se ha comprometido a no atacar en el mar Negro a ciertos buques cisterna, así como infraestructuras cruciales para la exportación de crudo, después de que los ataques del mes pasado paralizaran las operaciones de carga, informa Bloomberg citando a un funcionario estadounidense.
Cómo los ataques de Kiev a instalaciones gasísticas rusas amenazan al mercado mundial, lea en este artículo
El compromiso surge tras una reunión entre altos cargos del Gobierno de EE.UU. y dirigentes ucranianos para aumentar el flujo de petróleo en la región tras una serie de ataques contra barcos cerca de la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK, por sus siglas en ruso), en la ciudad rusa de Novorossíisk, indica el medio.
La fuente detalló que, en virtud del acuerdo, Kiev se abstendrá de atacar la infraestructura del KTK y los buques no rusos con destino a la terminal, siempre y cuando dichas embarcaciones no estén sujetas a sanciones ucranianas y no transporten carga rusa. Además, Ucrania habría enviado a las compañías navieras una lista de condiciones bajo las cuales sus barcos no serán atacados.
Actividad terrorista de Kiev
KTK es la principal ruta para el transporte de petróleo desde la región del Caspio a los mercados mundiales. El oleoducto, de más de 1.500 kilómetros de longitud, conecta los yacimientos del oeste de Kazajistán con la terminal marítima de Novorossíisk, donde el petróleo se carga en buques cisterna. Entre los accionistas occidentales del KTK y las compañías vinculadas a sus envíos figuran Chevron, ExxonMobil, Eni, Total y Shell, entre otras.
El 30 de julio, dos petroleros fueron atacados con drones en la terminal marítima en el mar Negro. El buque Nissos Sifnos, con bandera de las Islas Marshall, se encontraba cargando crudo en un amarre para Tengizchevroil LLP, operada por Chevron, cuando sufrió un ataque que provocó un incendio en cubierta. El fuego fue sofocado por la tripulación con apoyo de tres buques auxiliares. El segundo petrolero, el Marathi, con bandera de la Isla de Man, navegaba hacia la terminal y fue atacado a 6 millas náuticas (unos 11,1 kilómetros) de la instalación.
En abril, el Ministerio de Defensa ruso también comunicó que el régimen ucraniano había lanzado un ataque con drones contra infraestructura petrolífera clave en el puerto de Novorosíisk en un intento por desestabilizar el mercado mundial de hidrocarburos e interrumpir el suministro de productos petrolíferos a los consumidores europeos.
Desde Moscú calificaron los ataques de "actividad terrorista", indicando que el régimen ucraniano constantemente expande la geografía de esas acciones. "Esto subraya una vez más la necesidad de llevar a cabo con éxito y completar la operación militar especial. Esta amenaza debe ser prevenida y destruida definitivamente", subrayó recientemente el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.