La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, evitó mencionar quién lanzó la bomba atómica sobre Nagasaki durante la ceremonia celebrada este 9 de agosto con motivo del 81.º aniversario del bombardeo.
En su discurso, Takaichi afirmó que "hace 81 años, una bomba atómica lanzada sobre la ciudad de Nagasaki se cobró la vida de muchas personas", sin identificar a Estados Unidos como responsable del ataque.
La ceremonia tuvo lugar en Nagasaki, donde Japón recuerda cada año a las víctimas del ataque nuclear del 9 de agosto de 1945. Decenas de miles de personas murieron como consecuencia inmediata de la explosión, mientras que muchas otras fallecieron posteriormente por las heridas y la exposición a la radiación.
La tragedia que no se borra
El 6 de agosto de 1945, un bombardero estadounidense B-29 lanzó una bomba atómica sobre Hiroshima. Tres días después, Nagasaki fue arrasada con otra bomba nuclear. Estos ataques, que marcaron el final de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, convirtieron a Japón en el único país en la historia en haber sufrido un ataque con armas atómicas. La rendición de Tokio se produjo poco después, el 15 de agosto de 1945.
Aunque se desconocen las cifras exactas, se estima que más de 170.000 personas murieron cuando las dos ciudades fueron alcanzadas. Mucho después de los acontecimientos, los supervivientes seguían padeciendo una mayor susceptibilidad a la leucemia, las cataratas y los tumores malignos, entre otras enfermedades, según señalaron los informes históricos. Esta experiencia ha marcado profundamente la conciencia colectiva de Japón y explica, en gran medida, la sensibilidad del país ante cualquier debate sobre el armamento nuclear.