El Pentágono exige a la industria de defensa de EE.UU. acelerar la producción y entrega tanto de armas, como de municiones, ante la escasez derivada de la operación contra Irán, informa The Washington Post, citando un memorando del Departamento de Defensa.
Según el periódico, este miércoles, el subsecretario de Defensa, Stephen Feinberg, dio a los contratistas militares un máximo de 21 días para presentar planes destinados a "acelerar significativamente los plazos de entrega y/o aumentar la producción de capacidades críticas".
"Los ciclos de desarrollo que duran años no son aceptables", recoge el artículo, citando a Feinberg. "Debemos acelerar drásticamente nuestros cronogramas y ampliar nuestra capacidad de producción ahora mismo", remarcó el alto funcionario.
Feinberg señaló que varios programas de armamento eran considerados críticos y que estaban "en consideración para su aceleración o aumento de adquisiciones" durante la revisión presupuestaria del año fiscal 2028. Entre ellos figuran el programa de defensa antimisiles Interceptor de Próxima Generación, el Sistema Nacional Avanzado de Misiles Superficie-Aire, un sistema móvil de radar de defensa aérea, un sistema avanzado de entrenamiento de pilotos y un sistema espacial de seguimiento de misiles.
Reportes sobre la falta de municiones
Medios estadounidenses reportan periódicamente el agotamiento de las reservas de armamento debido, en particular, a la agresión lanzada por Washington contra Teherán.
Así, un análisis de sistemas de defensa aérea realizado por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), citado por ABC News, sostiene que las reservas estadounidenses de misiles considerados críticos —incluidos interceptores balísticos— se encuentran en niveles bajos a raíz del enfrentamiento armado con Irán.
El informe advirtió que las reservas de misiles Patriot se han reducido en dos tercios. En tanto, el inventario de misiles THAAD, que se estimaba en 452 antes del inicio del conflicto, se habría reducido a la mitad. Un funcionario con conocimiento del tema afirmó que ambas existencias son "extremadamente bajas", aunque no precisó cifras. También expresó preocupación por el reducido 'stock' de misiles ofensivos de largo alcance, como el ATACMS y los Misiles de Ataque de Precisión (PrSM).
Por su parte, The Washington Post informó este miércoles, citando a fuentes, que Trump le exigió recientemente al secretario de Guerra, Pete Hegseth, respuestas sobre por qué aparentemente había sido engañado en relación con una grave escasez de municiones que ahora amenaza con limitar las opciones militares contra la República Islámica, problema que el mandatario creía que "ya se había resuelto".
Mientras, Reuters reportó el martes que EE.UU. habría utilizado "prácticamente todas" sus reservas de misiles de precisión de largo alcance durante su agresión contra Irán, un conflicto que ya se prolonga por cinco meses. En concreto, el Ejército estadounidense habría agotado gran parte de sus existencias de armas tierra-tierra, en particular los Sistemas de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS) y los Misiles de Ataque de Precisión (PrSM). Cada unidad supera el millón de dólares, según los interlocutores de la agencia, que no precisaron cuántos misiles quedarían disponibles.
A su vez, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales comunicó a finales de julio que EE.UU. utilizó tantos sistemas de defensa aérea en la guerra contra la nación persa que sus reservas de interceptores Patriot se sitúan ahora en menos de 1.000 unidades (aproximadamente 759–827 piezas), mientras que los misiles para sus sistemas THAAD están en torno a las 250. Antes del conflicto, había aproximadamente 2.330 misiles Patriot y 452 interceptores THAAD en reserva, lo que significa que más de la mitad de cada uno se habría utilizado.
Trump ante los reportes sobre la escasez de municiones
El presidente Donald Trump reconoció que el país necesita "más municiones todo el tiempo", aunque sostuvo que dispone de "ciertos tipos de municiones que son muy poderosas" y de las cuales habría un suministro "ilimitado, prácticamente ilimitado".
Las declaraciones de Trump se produjeron horas después de que negara versiones periodísticas sobre una presunta escasez de municiones en EE.UU. y asegurara que el país dispone de "enormes cantidades" de armamento. El mandatario calificó esos reportes de "traidores" y afirmó que la industria de defensa está ampliando la producción y construyendo nuevas plantas para reforzar las reservas.