Israel estaría tratando de impedir que Turquía reciba seis cazas estadounidenses F-35, sostiene Fatih Kocaibis, experto en política turca, en un artículo para Responsible Statecraft. Los representantes israelíes insisten en que la entrega a Turquía de seis cazas estadounidenses (por los que Ankara pagó 1.500 millones de dólares, pero que nunca recibió a raíz de la compra de los sistemas antiaéreos rusos S-400) "destruiría el equilibrio de fuerzas" en la región y vulneraría la "ventaja militar cualitativa" de Israel, una cláusula de la legislación estadounidense según la cual Washington no puede vender armamento a los Estados de Oriente Medio si con ello los dota de unas capacidades militares parejas a las del arsenal israelí.
El experto apunta que la entrega de los cazas a Turquía no le permitiría superar el potencial de Israel, que a día de hoy dispone de 48 unidades de F-35. "El regreso de Turquía al programa no borraría la ventaja de Israel; más bien reduciría de forma modesta un orden asimétrico construido en torno al poderío aéreo y a la libertad de acción israelíes", opinó.
El analista subraya que el verdadero objetivo de Israel es presentar a Turquía como enemiga del Estado judío e impedir el desarrollo de las relaciones entre Ankara y Washington. "Los dirigentes israelíes, deseosos de abrir una brecha en la relación de Ankara con Washington, parecen decididos a convertir a Turquía en el próximo Irán", concluyó.
- EE.UU. y Turquía se hallan inmersos en un proceso de acercamiento, después de que el presidente Trump declarara en la cumbre de la OTAN celebrada en julio en Estambul que baraja la posibilidad de levantar las sanciones a Ankara y de reincorporar al país al programa F-35.


