El proyecto de Donald Trump bautizado como 'Flota Dorada' probablemente se convertirá en un fracaso más, opinó Dan Grazier, experto en asuntos militares, en un artículo para Responsible Statecraft. El analista apunta, sobre todo, a dos factores: el deterioro de la industria naval en Estados Unidos y la escasa utilidad de las prestaciones de combate de los nuevos buques en el contexto de la guerra moderna.
Como ejemplos fallidos, Grazier recuerda el destructor de clase Zumwalt, el buque de combate Littoral y la fragata de clase Constellation, así como el portaviones de clase Ford, en donde surgieron problemas incluso con el sistema de alcantarillado. Se destaca, además, que ante la proliferación de embarcaciones no tripuladas y misiles antibuque, los enormes acorazados se convertirán en "un blanco apetecible". "El buque de 23.000 millones de dólares de [clase] Trump quedará obsoleto antes de siquiera tocar el agua", afirmó el analista.
Detalles del proyecto
En diciembre de 2025, el presidente de EE.UU. anunció su ambicioso programa de construcción de acorazados de propulsión nuclear. "Serán los más rápidos, los más grandes y 100 veces más potentes que cualquier acorazado jamás construido", afirmó Trump en una rueda de prensa. Está previsto que los nuevos buques cuenten con armas hipersónicas, cañones de riel eléctricos de última generación, láseres de alta potencia y armamento nuclear.
La semana pasada se informó que la construcción de 15 acorazados de la clase Trump costaría 275.000 millones de dólares. En caso de construirse 25 buques, como se anunció en un principio, los gastos alcanzarían los 455.000 millones.
El anuncio del coste del programa desató una oleada de críticas, sobre todo en el Partido Demócrata. "En un momento en que las familias tienen dificultades para permitirse la vivienda, la gasolina, la sanidad y el cuidado de los niños, el Congreso no puede destinar cientos de miles de millones de dólares a la Flota Dorada de Trump, lo que incluye estampar su nombre en un nuevo acorazado", declaró el senador demócrata Jeff Merkley.
Muchos expertos sostienen que el programa no se llevará a cabo en su totalidad debido a los cambios políticos. "Una futura administración cancelará el programa antes de que el primer buque toque el agua", indicó Mark Cancian, asesor sénior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
El programa de acorazados de la clase Trump está tan ligado al actual presidente que probablemente será uno de los principales programas de defensa señalados para su cancelación si los republicanos pierden el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de mandato de noviembre. "El programa, de décadas de duración, corre aún mayor peligro si un demócrata resulta elegido presidente en 2028", concluyeron los expertos.


