Dos adolescentes venezolanos, Winder y Deivi Delfín, sufrieron el horror del devastador terremoto que sacudió a Colombia este lunes por la mañana, a menos de dos meses de sobrevivir al mortal doblete sísmico en su Venezuela natal, informa The New York Times.
En Colombia, los jóvenes, de 15 y 17 años, apenas habían empezado a reconstruir su cotidianidad junto con su padre, Deivid, un barbero de 44 años radicado en el país. Con su traslado a Colombia, los menores buscaban un refugio definitivo lejos del desastre que les arrebató a su madre, a su hermano menor y a su abuela.
Al momento del movimiento telúrico de este lunes, el padre de los menores se encontraba fuera del domicilio. Al sentir el impacto, corrió hacia su residencia buscando a sus hijos. Tras unos primeros instantes de angustia, logró hallarlos. Según el hombre, cuando la casa empezó a temblar, los adolescentes salieron corriendo presas del pánico.
"Se me salieron las lágrimas y todo, porque me daba miedo lo que viví ya, lo que vivieron mis hijos. No quiero que les pase nada a mis hijos", relató al diario Deivid Delfín, rememorando el trauma reciente que marcó a su familia.
Durante la tarde posterior al terremoto, la familia permanecía fuera de su casa, incapaz de regresar al interior por miedo a que se repitieran los temblores. "En este momento estamos aquí afuera, en la casa. Pero aquí estamos bien. Nosotros estamos aquí, con vida", agregó el padre de los chicos.


