Los medios reportan ataque de artillería israelí contra las alturas de Ali al Taher, al sur del Líbano, con proyectiles de fósforo blanco. Además, publican videos con columnas de humo y nubes tóxicas en el cielo. El uso de proyectiles de fósforo blanco está restringido por el derecho internacional.
La sustancia es peligrosa para las personas, ya que, al entrar en contacto con el cuerpo, puede provocar quemaduras químicas y térmicas muy graves, además de seguir ardiendo mientras haya oxígeno. El humo también sería perjudicial al inhalarse, generando daños en las vías respiratorias. Ante una exposición prolongada, es posible que el fósforo absorbido por el organismo cause una intoxicación sistémica y daños en órganos internos.