África está ganando peso en los planes de los fabricantes chinos de automóviles, que empiezan a apostar por la producción local en lugar de limitarse a enviar vehículos desde China, informa AP. El continente atrae al sector por su urbanización, crecimiento de la clase media y las políticas de apoyo, mientras la demanda en el mercado chino se ralentiza y aumentan las barreras comerciales en Europa y Norteamérica.
Uno de los ejemplos es Chery, el mayor exportador de automóviles de China. En julio, la compañía compró una antigua fábrica de Nissan cerca de Pretoria, Sudáfrica, donde prevé producir híbridos enchufables, vehículos eléctricos y modelos Jetour. BAIC, otro de los grandes fabricantes del gigante asiático, también cuenta con una planta de fabricación y ensamblaje en Sudáfrica.
África apuesta por la producción local
Entre los mercados africanos con mayores posibilidades de atraer inversión china en vehículos eléctricos, los analistas destacan a Sudáfrica, Marruecos, Kenia, Etiopía y Ghana. A su favor juegan factores como la capacidad industrial, las políticas de apoyo y el desarrollo de la infraestructura eléctrica.
Marruecos, donde está prevista la primera gigafábrica de baterías a gran escala de África, también cuenta con la ventaja de su proximidad a los mercados europeos. Por su parte, las grandes reservas de litio de Zimbabue podrían contribuir al desarrollo de las cadenas de suministro de baterías.
Etiopía prohibió en 2024 la importación de vehículos con motor de combustión interna y estableció aranceles más bajos para los eléctricos ensamblados localmente, mientras Sudáfrica ofrece incentivos para atraer inversiones en vehículos eléctricos y de hidrógeno. Sin embargo, la expansión todavía enfrenta obstáculos como las deficiencias de infraestructura y la incertidumbre regulatoria, mientras que una red de carga adecuada resulta esencial para el desarrollo de los vehículos eléctricos.


