Autopsia revela detalles escalofriantes sobre la muerte de científica nuclear desaparecida

Junto al cuerpo se encontró un arma de fuego, una pistola negra Springhill adquirida por su esposo, Mark Casias.

La autopsia de Melissa Casias, la científica que trabajaba en el Laboratorio Nacional de Los Álamos y desapareció en junio de 2025, determinó que murió por un disparo en la cabeza, reporta la revista Los Angeles.

Sin embargo, el examinador médico de Nuevo México clasificó la manera de muerte como "indeterminada", sin poder concluir si se trató de un homicidio, suicidio o accidente. Los restos, hallados en estado avanzado de descomposición en el Bosque Nacional Carson en mayo de 2026, eran en gran parte esqueléticos y faltaban varios huesos.

El cráneo de Melissa

Una tomografía computarizada inicial no detectó ninguna bala en el cráneo. El proyectil entró por el lado derecho de la base del cráneo, atravesó de derecha a izquierda y hacia arriba, y salió por el lado izquierdo.

Junto al cuerpo se encontró un arma de fuego, una pistola negra Springhill adquirida por su esposo, Mark Casias, alrededor de 2020. Debido a la escasa cantidad de tejido blando restante, no fue posible estimar la distancia del disparo.

La familia de Casias, especialmente el lado paterno, sostiene que no cree que se tratara de un suicidio. En un comunicado afirmaron que Melissa no habría abandonado voluntariamente a su hija pequeña y piden que se investigue si el cuerpo pudo haber sido trasladado al lugar donde fue hallado.

Casias trabajaba como asistente administrativa en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, una de las instalaciones más estratégicas de Estados Unidos en materia de armas nucleares. Su esposo presentó una demanda para obtener una orden de alejamiento contra un detective privado —contratado por familiares de Melissa—, a quien acusa de acoso y difamación.