Al menos 47 personas murieron después de que un terremoto de magnitud 7,7 golpeara las costas de la isla de Flores en Indonesia, informaron las autoridades locales.
Aproximadamente la mitad de las víctimas fueron encontradas en la regencia de Manggarai de la dicha isla. El terremoto también provocó el colapso de edificios y la interrupción de canales de comunicación y acceso vial.
Una alerta de tsunami llevó a los residentes a evacuar varias áreas costeras, pero posteriormente fue levantada por las autoridades indonesias. Más de 2 millones de personas estuvieron expuestas a sacudidas fuertes o severas, estimó el Servicio Geológico de EE.UU.