El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) ha detenido en Crimea a un residente de la ciudad de Sebastopol de 54 años reclutado por el Servicio de Seguridad de Ucrania. Le imputan cargos por traición a la patria y tráfico ilícito de explosivos, por los que enfrenta una posible cadena perpetua.
La investigación determinó que el sospechoso seguía las instrucciones de su superior, recopilando y transmitiéndole al enemigo información sobre instalaciones del Ministerio de Defensa de Rusia en la región. Además, se le habían encomendado misiones para desenterrar y reubicar alijos con componentes de artefactos explosivos.
En uno de esos escondites, situado en una zona boscosa de Sebastopol, los agentes del FSB descubrieron un explosivo a base de hexógeno con un peso de 476,8 gramos.

