Un padre y su hijo encontraron en una playa de Nueva Jersey, EE.UU., un sorprendente vestigio de uno de los depredadores más gigantescos que han habitado los océanos: un diente fosilizado de megalodón, el tiburón más grande conocido.
Michael Bowers, de 42 años, y su hijo Bo, de 11, realizaban un paseo por un espigón en Sea Isle City cuando descubrieron el enorme diente atrapado en una estrecha abertura. La pieza perteneció a un ejemplar de esta especie prehistórica, extinguida hace unos 3,6 millones de años.