Oye, Ursula, los votantes enojados no son 'prorrusos', simplemente están hartos

Bruselas sigue interpretando erróneamente la reacción pública como influencia extranjera, cuando en realidad gran parte de ella es simplemente cansancio ante los excesos y fracasos de la élite, asegura la columnista Rachel Marsden.

Mira, reina Úrsula, tenemos que hablar, amiga.

Sí, me dirijo directamente a ti, presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, porque no voy a fingir que hay alguien al mando en Europa que haya sido realmente elegido por el pueblo y que esté diseñando la política de la UE.

Y dado que aparentemente has estado más interesada en vigilar las plataformas de medios rusos en busca de opiniones disidentes que potencialmente puedan calificarse como "alineadas con Rusia" que en detener los llamamientos en línea a impulsar entradas masivas de migrantes en la UE, RT parece un lugar tan bueno como cualquier otro para intervenir.

Porque el problema para la UE es que se está desconectando tanto de las realidades y preocupaciones de su propia población que incluso los puros expertos en datos están empezando a dar la alarma. Según un reciente reportaje de Euronews sobre datos de investigación recopilados por la plataforma Europe Elects, las proyecciones de escaños para el Parlamento Europeo están a punto de inclinarse, por primera vez en la historia, hacia el populismo, en detrimento de la mayoría tradicional de derecha e izquierda.

Ahora bien, las próximas elecciones de la UE no serán hasta 2029, lo cual queda bastante lejos, y para entonces muy bien podrías decidir dejarle todo esto a otra persona. Después de todo, no paras de decirnos que Putin llegará a Europa Occidental por esa época, así que quizá para entonces prefieras estar personalmente ocupada mirando escaparates en Nueva York, en lugar de lidiar con el dolor de cabeza que supondría su llegada, o, alternativamente, su no llegada después de pasar años sacando miles de millones de los bolsillos de los contribuyentes europeos para comprar material militar con motivo de la ocasión.

Los europeos parecen ser cada vez más prorrusos 

Odio ser yo quien te lo diga, reina, pero los datos de esta organización de investigación nada rusa —Europe Elects—, publicados por un medio de comunicación no ruso —Euronews—, básicamente dicen que, ahora mismo, los europeos parecen ser cada vez más prorrusos que lo contrario. Hasta el punto de que el Parlamento Europeo, después de las próximas elecciones, podría registrar avances prorrusos y el cortafuegos antirruso perder su mayoría. O, al menos, así es como ustedes lo ven desde arriba, cuando miran con desprecio a la plebe.

Porque, al parecer, no existe la posibilidad de que haya personas que simplemente estén realmente hartas de cómo ustedes están manejando las cosas. O los apoyamos a ustedes, o apoyamos a Rusia. Somos simples unidades sin mente por las que hay que pelear, como los últimos frascos de Nutella en una liquidación de supermercado.

Mira, a diferencia de ustedes, el europeo promedio está harto de escuchar sobre Rusia y Ucrania, y de que las políticas europeas giren en torno a ese conflicto y le chupen la vida a todo lo demás que realmente entra dentro de sus competencias.

Quizás sería diferente si tuvieran todo lo demás bajo control y pudieran darse el lujo de perder el tiempo fuera de la eurozona de la que realmente son responsables, pero claramente no es el caso. La forma habitual en que se supone que funciona la política es que el 'establishment' toma una medida A y su impacto es directo, positivo y visible sobre el problema A.

En cambio, lo que estamos obteniendo es que se toma una medida A sobre el problema A y esta provoca no solo agravamiento y empeoramiento del problema A, sino también de los problemas B, C, D, E… que más o menos estaban bien antes. Esto es lo que ha ocurrido con la obsesión de la UE por Ucrania, y ahora parece que se está convirtiendo también en la norma para otros asuntos. Es como si estuviéramos gastando dinero para ver la ideología pura en acción, en lugar del éxito tal y como se define en el diccionario y no mediante algún tipo de retórica orwelliana que pone todo patas arriba.

Utilizar a los niños para impulsar un sistema de vigilancia masiva

En el ejemplo más reciente, incluso una de las instituciones más sólidas del 'establishment' de un Estado de la UE ha preguntado explícitamente qué demonios creen que están haciendo. La UE se ha alineado para impulsar este control autoritario del uso de Internet, promoviendo un control "armonizado" del uso de Internet en todo el bloque bajo el pretexto de proteger a los niños, lo que aparentemente también exige recopilar la identificación de todos y cada uno de los usuarios adultos. Resulta que incluso el Consejo Constitucional de Francia les dijo a los legisladores franceses que tomaran su ley y se la metieran en algún lugar que no fuera el trasero de la población francesa.

"Al prohibir a los menores de 15 años acceder a determinados servicios en línea, la ley exige inherentemente que toda persona, incluso un adulto, demuestre su edad antes de acceder a ellos", dictaminó el tribunal. "Al no especificar las condiciones y los límites bajo los cuales debe proporcionarse dicha prueba, el legislador no ha establecido las garantías legales necesarias para asegurar el cumplimiento de estos requisitos".

Obviamente, el tribunal no entiende que toda la idea es utilizar a los niños para impulsar un sistema de vigilancia masiva. O tal vez sí lo entiende y no piensa aceptarlo. ¿Es el juez populista? ¿Tiene una foto de Putin escondida en su escritorio? ¿O quizá el juez, como tantos otros, simplemente está realmente harto de que los aparatos del 'establishment' de todos los bandos se confabulen en torno a alguna agenda opaca cuyo avance parece dejar sistemáticamente en peor situación a la persona promedio?

Consideremos, por ejemplo, que esta iniciativa de recopilación masiva de datos coincide casualmente con la reciente revelación de que el departamento francés de finanzas públicas —es decir, los encargados de recaudar impuestos— fue objeto de un hackeo masivo en junio. Los piratas informáticos se llevaron casi todos los datos personales, fiscales y de ingresos imaginables de unos 700.000 contribuyentes, según una eurodiputada francesa. ¿Cómo sabemos todo esto? Porque los 'hackers' lo dijeron. Solo entonces el 'establishment' se sintió obligado a informar a la gente.

Buscamos personas que lideren con sentido común básico

Oye, reina Úrsula, ¿por qué no se ponen simplemente en contacto con los 'hackers' y les transmiten directamente todos nuestros datos de Internet de "salvemos a los niños"? Eso sí, asegúrense de que tengan que autenticar su identidad dos veces y hacer clic en todas las 'cookies' antes de acceder a ellos.

De nuevo, la medida adoptada para el problema A —los niños encontrándose con pervertidos en Internet— corre el riesgo de provocar otros problemas: B, autoritarismo; C, filtraciones de datos; D, cuestiones constitucionales; y E, estafas facilitadas por 'hackers', incluso antes de que exista la más remota oportunidad de determinar de forma creíble si realmente hace algo para resolver el problema A.

Mira, personalmente formo parte de uno de esos sectores de centro-derecha que ustedes perdieron con este tipo de tonterías. Y cosas como esta ilustran perfectamente por qué el populismo está a punto de explotar en Europa. Porque, ¿quién queda? Estamos buscando personas que lideren con sentido común básico. Gente que sepa leer el ambiente y que esté lo más lejos posible de su radio de explosión. Si Rusia está celebrando eso, entonces solo tienen la culpa ustedes mismos. Quizás no sería así si su repetida insistencia en un pensamiento grupal uniforme no hubiera empujado toda disidencia real y legítima fuera de la tienda, dejando solo la idiotez rebotando sin freno contra las paredes.

Hay que reconocer que hacen un gran trabajo con las regulaciones sobre la calidad de los alimentos, que la persona promedio no tiene los conocimientos ni el tiempo para controlar por sí misma. Y los tapones unidos a las botellas me han terminado gustando. De hecho, extraño sentir el plástico en la cara cuando tomo un trago de Pepsi fuera de la UE y la tapa corre el riesgo de rodar debajo del asiento del coche. Sin embargo, no voy a llevar mi propio recipiente reutilizable para pedir comida rápida para llevar. Olvídenlo. Yo soy el recipiente reutilizable. ¡Llénenme!

Lo único que digo es que Euronews les está advirtiendo que están convirtiendo a cada vez más europeos en "rusos" —según su propia definición— y que su respuesta de aplastar con mano de hierro la alarma generada por los resultados de su propia estupidez es contraproducente. Los datos muestran que esto solo está dando a un número cada vez mayor de europeos más incentivos para desconectar por completo al 'establishment' europeo en las urnas.

Por Rachel Marsden, columnista, estratega política y presentadora de programas de entrevistas