Israel confirmó que estuvo detrás de los recientes ataques contra una base aérea en Siria, al afirmar que Turquía supuestamente planeaba desplegar allí sus fuerzas.
"Israel y Siria acordaron mantener el statu quo en materia de seguridad, acuerdo que Siria estuvo a punto de quebrantar al permitir el despliegue de tropas turcas en una base aérea cerca de Alepo", señala un comunicado de la Oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
El texto añade que Israel advirtió repetidamente a Damasco de que el presunto despliegue "supondría una amenaza para la seguridad" del país hebreo. "Siria optó por ignorar esas advertencias", acusó la Oficina del primer ministro, y agregó que Israel "no tolerará amenazas a su seguridad y acogería con satisfacción el retorno al statu quo".
Turquía niega las acusaciones de Netanyahu
No obstante, el Gobierno turco rechazó la versión de Netanyahu y la calificó de "frívola", al sostener que busca "legitimar los ataques aéreos ilegales de Israel contra la soberanía y la integridad territorial de Siria". Ankara acusó además al líder israelí de mantener "políticas expansionistas y desestabilizadoras” en la región, con miras a las elecciones parlamentarias previstas para el próximo 27 de octubre.
El martes por la mañana, cazas israelíes llevaron a cabo ocho ataques contra la pista del aeropuerto militar de Abu al- Duhur, en la provincia de Idlib, al noroeste del país árabe, causando daños a su infraestructura.
"Estamos profundamente preocupados porque los confirmados ataques aéreos israelíes contra la base de Abu al-Duhur constituyen una escalada innecesaria que no contribuye a la estabilidad regional", afirmó por su parte el enviado de EE.UU. para Siria, Tom Barrack.


