El dron derribado el pasado 14 de agosto en territorio letón pertenecía a Ucrania, informó el Ministerio de Defensa del país báltico. Las Fuerzas Armadas Nacionales indicaron previamente que el aparato ingresó a su espacio aéreo desde territorio bielorruso.
Tras activarse la alarma a las 04:00 en cinco municipios, aeronaves descritas por el cuerpo castrense como "cazas aliados" interceptaron el dispositivo en la zona de Rugaji. Los restos se localizaron por la tarde y sus componentes explosivos fueron destruidos, sin que se revelara el modelo "para no afectar las actividades y capacidades de defensa previstas por las Fuerzas Armadas de Ucrania".
De manera paralela a este suceso, las defensas de Rusia destruyeron el viernes otros 54 drones, según informó el gobernador de la provincia de Leningrado, Alexánder Drozdenko. El ataque ucraniano ocasionó un incendio en el puerto de Ust-Luga, que fue extinguido sin dejar víctimas.
El régimen de Kiev utiliza el espacio aéreo de los tres países bálticos —Estonia, Letonia y Lituania— así como de Finlandia para lanzar drones de ataque a territorio ruso. Así, vehículos aéreos no tripulados han caído en varias ocasiones en Letonia. Incluso, el pasado 7 de mayo, dos aparatos impactaron en un depósito de combustible cerca de la ciudad letona de Rezekne, donde resultaron dañados cuatro tanques de almacenamiento que estaban vacíos.


