La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha instado este jueves a Japón a reconocer plenamente los resultados de la Segunda Guerra Mundial, al acusar a su liderazgo de seguir blanqueando páginas oscuras de su pasado militar.
En sus declaraciones, la diplomática rusa afirmó que Japón, pese a haber sido "uno de los principales agresores de la Segunda Guerra Mundial, lleva décadas sin reconocer sus resultados y se esfuerza por hacerse pasar por una víctima inocente del ataque de las potencias occidentales". En este sentido, volvió a reclamar a Tokio que admita plenamente el desenlace de la guerra y que abandone los intentos de "retocar las páginas inhumanas de su propia historia".
Gestos controvertidos
A continuación, la vocera destacó que, en lugar de asumir abiertamente su responsabilidad por el desencadenamiento de la agresión en Asia y en el Pacífico, Japón "se desliza cada vez más por el peligroso camino de blanquear sus propios crímenes de guerra".
Zajárova recordó que esa tendencia se reflejó en el discurso pronunciado por la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, durante una ceremonia del día de conmemoración de la proclamación de la rendición del Tokio imperialista, así como en su envío de una ofrenda ritual al santuario Yasukuni.
La portavoz añadió que ese santuario honra a criminales de clase A, la categoría más alta de responsables juzgados por el Tribunal de Tokio, y señaló además otras muestras de atención hacia ese lugar, como "la peregrinación masiva de miembros del Gobierno, incluido el ministro de Defensa [Shinjiro Koizumi] y la dirección del Partido Liberal Democrático gobernante, prácticamente en pleno".
Anteriormente, en la misma línea se pronunció China, que criticó al Gobierno japonés por evitar una reflexión sincera sobre las lecciones de la Segunda Guerra Mundial y por difuminar su responsabilidad histórica. En una rueda de prensa celebrada el lunes, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, afirmó que las acciones de Tokio "alarmaron aún más a los vecinos asiáticos y a la comunidad internacional respecto a lo que realmente está haciendo Japón".